Qué ver en Inglaterra

Bristol

Atracciones turísticas en Bristol

Bristol es una de las urbes de Inglaterra con mayor calidad de vida. Con 437500 habitantes, ocupa el octavo puesto en población de todo el Reino Unido. Ciudad y condado al mismo tiempo, está ubicada al Sudoeste del país, en el ángulo que forma el río Avon en su desembocadura hacia el Atlántico, lo que le ha otorgado una envidiable situación estratégica.

Su cuidado casco antiguo, la gran diversidad de museos, bares y restaurantes de todo tipo, su afamada industria musical y cinematográfica, los grafitis que decoran muchas de las paredes de sus edificios, los mercados alternativos, el ambiente bohemio, sus apacibles parques y la zona fluvial, son razones más que suficientes para planear un viaje a Bristol.  

La vida nocturna, sobre todo los fines de semana, es muy animada y se puede elegir entre un sinfín de locales para disfrutar de la fiesta durante toda la noche, como pubsclubscervecerías artesanales y discotecas.   

En 2008 fue nombrada la primera "ciudad del ciclismo" en Inglaterra, por lo que usar la bici como medio de transporte para recorrer sus calles, siempre será una opción ideal.

Esta encantadora ciudad rezuma historiaarteculturajuventudmodernidad, estilo propio y bienestar por los cuatro costados. Así que viajar a Bristol es un acierto seguro, ya que el visitante tendrá a su disposición todo tipo de opciones para ver y actividades que realizar.

Qué hacer en Bristol:

El paseo por el casco viejo de Bristol es de obligado cumplimiento. Pasear por este laberinto de edificios históricos georgianos y calles empedradas, es un verdadero placer. Aunque muchas de sus antiguas construcciones fueron destruidas durante la II Guerra Mundial, se procedió, en gran parte, a su reconstrucción posterior. Destacan la Casa del Consejo, de estilo neoclásico; el Ayuntamiento o City Hall, de estilo neogeorgiano; la iglesia de San Esteban, a orillas del río Frome; y la catedral de la Santa e Indivisible Trinidad de 1542, que primeramente fue la abadía de San Agustín, y en la cual la decoración normanda de la casa capitular rectangular, junto a su fachada de estilo gótico decorado inglés con sus torres gemelas, son sus señas de identidad.

Otras dos paradas imprescindibles del casco histórico son Queen Square, de dimensiones cuadradas y con un parque en el centro y King Street, donde se encuentran el Bristol Old Vic, el teatro más antiguo de Inglaterra; el Llandoger Trow, un bonito edificio de tres galerías y entramado de madera; y el Mercado de San Nicolás, una lonja cubierta donde se puede comer, beber y hacer compras.

También merece una visita a St Mary Redcliffe, en la zona sur de Floating Harbour, la cual fue descrita por la reina de Inglaterra Isabel I, como "la iglesia parroquial más bella del país'". Construida en el siglo XIII en estilo barroco, su gran pináculo en punta la hace inconfundible.

De entre las más de 400 zonas verdes de la ciudad, el Castle Park o Parque del Castillo es el lugar ideal para hacer un picnic mientras se disfruta de las vistas del antiguo castillo medieval y de la torre de la iglesia de San Pedro del siglo XII, la primera construida en Bristol.

La Harbourside o zona del puerto, es muy agradable de caminar. Es célebre por sus casitas de colores pastel y el astillero Underfall Yard del siglo XIX. Recorrer el paseo para deleitarse con el ambiente de los barcos y de la gente que se sienta en las terrazas y bares, es uno de los mejores planes que hacer en cualquier día.

La importancia histórica del puerto de Bristol, se remonta al siglo XII gracias a la navegabilidad del río Avon, sobre todo en la ruta comercial entre Inglaterra e Irlanda. En los siglos XVIII y XIX, los barcos partían hacia África occidental para cambiar bienes manufacturados por esclavos, siendo su destino final el Caribe, donde eran vendidos a cambio de azúcar. Hoy en día el intercambio de todas las mercancías se realiza fuera de la ciudad y este espacio se concibe sólo para el entretenimiento.

En esta zona portuaria se puede visitar el SS Great Britain, un trasatlántico con el casco de hierro que fue el más grande del mundo hasta 1854; el Museo M Shed, que cuenta todo lo sucedido en la ciudad desde la prehistoria; el Centro de Ciencias y Artes We The Curious, que alberga exposiciones interactivas y el primer planetario 3D del país; y la Milenium Square con su gran fuente de agua, una pantalla LED gigante de la BBC y la estatua de bronce del talentoso actor nacido en la ciudad Cary Grant.

Bristol es referente mundial del "street art o arte urbano". En muchas de sus fachadas se pueden contemplar obras de diferentes autores, aunque el más venerado es Bansky, nacido en la ciudad y considerado el grafitero más famoso del planeta. La gente puede deleitarse ante The Girl with Pearl EarringWells Hung Lover y Wild Wild West, las pintadas más icónicas y admiradas del artista.

Por último, el símbolo de la ciudad es el puente colgante de Clifton, una imponente obra del ingeniero británico IK Brunel que fue acabada en 1864 y atraviesa el cañón del río Avon, uniendo el elegante barrio de Clifton con Leigh Woods. Consta de una estructura de hierro de 412 metros de longitud suspendida entre grandes torres de piedra de estilo egipcio de 26 metros de altura. Como curiosidad, cabe destacar que el primer salto de puenting del mundo se realizó desde aquí en el año 1979. Además, la panorámica del puente con más de un centenar de globos suspendidos en el aire, que se puede ver cada año a causa de la celebración anual del festival aerostático más importante de Europa, es digna de ver y una de las más fotografiadas de la ciudad.

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