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Qué ver en Japón

Takayama

Takayama

¿Estas pensando en viajar a Takayama? La verdad es que no nos sorprende. Esta ciudad se puede conocer a pie y es perfecta para pasar un día diferente en Japón. Situada en los Alpes japoneses, también es un punto de partida ideal para conocer Shirakawago.

Qué ver en Takayama

El casco antiguo de la ciudad: el primer motivo para viajar a Takayama

Lo más probable es que hayas entrado en Japón a través de alguna de sus grandes ciudades, como Tokio o Kioto. Y que cuando llegues a Takayama ya estés un poco cansado de ponerte y quitarte los zapatos para entrar en los templos. Si ese es el caso tenemos una buena noticia: una de las actividades más placenteras que realizar en Takayama es pasear por las calles de su casco antiguo. Tres de sus calles más famosas

Ichinomachi, la calle Ninomachi y la calle Sannomachi conservan los edificios tradicionales de madera oscura del periodo Edo. En muchas de ellas encontrarás no solo tiendas, sino museos y galerías de arte. Entra en cualquiera de las que están abiertas al público para conocer de primera mano cómo era la vida en el Japón medieval.

Los puentes del río Miyagawa

Takayama está repleta de puentes. Algunos de ellos del tradicional y llamativo color rojo y otros de madera sobria. Uno de los más conocidos pertenece al primer grupo, es el puente Nakabashi. Alquila un rickshaw para obtener una perspectiva diferente. 

La aguja del templo Hida Kokubun-ji,

El templo Hida Kokubun-ji se construyó en el siglo VIII, lo que lo convierte en uno de los más antiguos de la ciudad. Para encontrarlo solo tendrás que mirar hacia arriba, pues posee una enorme aguja que lo hace perfectamente identificable desde cualquier punto de Takayama. Como muchos otros templos, tiene su propia pagoda, en este caso de tres pisos. 

Viajar a Takayama para conocer al shogun

De acuerdo, ya no existen los shogunes, antiguos gobernantes del periodo Edo, pero en Takayama se conserva la oficina del gobierno de uno de ellos: Takayama Jinya. El Shogun tuvo un interés especial en la ciudad ya que desde aquí se podía controlar la explotación de los abundantes recursos forestales de la zona. 

Conoce algo más sobre el licor nacional: el sake

El casco antiguo de la ciudad no es famoso solo por su arquitectura tradicional, sino también por sus fábricas de sake. Algunas de ellas pueden visitarse. Las reconocerás porque hay grandes ramas de cedro presidiendo las entradas. Antes de comprar este licor elaborado con arroz, pide una degustación. 

No te pierdas el santuario Sakurayama Hachimangu

Sobre todo si tienes la suerte de viajar a Takayama en octubre, los días 9 y 10, en los que se celebra el Hachiman Matsuri o festival de otoño. En esta festividad de agradecen las buenas cosechas del año en curso y destaca su desfile de carrozas. Cada una se ilumina con cien farolillos de papel. La UNESCO ha declarado este festival Patromonio Cultural Inmeterial de Japón. 

Templo Takayama Betsuin

Este el el templo principal del Sannō Matsuri, un festival primaveral que se celebra el 14 y el 15 de abril. Su objetivo es pedir una buena cosecha de arroz y destacan las dos procesiones, que se celebran una cada día: la de carrozas y la de marionetas.

Si no tienes la suerte de viajar a Takayama en las fechas indicadas, acércate al centro de exposiciones de la ciudad, el Yatai Kaikan, donde podrás contemplar las marionetas y también una impresionante colección de máscaras. 

A quien madruga, Takayama le compensa

El refrán no es así, pero lo cierto es que madrugar en Takayama conlleva ciertos privilegios, como el de pasear por los mercados que se abren cada día en la plaza del santuario de la ciudad y en la orilla este del río Miyagawa. Aquí podrás comprar artesanía, flores y comida entre otras cosas. 

Senderismo en Takayama

Como decíamos, el centro de Takayama es relativamente manejable y puedes conocerla a pie. Pero sus alrededores también merecen la pena y existen rutas de senderismo marcadas. Algunas de tan solo tres kilómetros, asequibles para cualquier viajero. Haz alguna de ellas y contempla esos recursos forestales que tanto interesaban a los gobernantes del periodo Edo.

Termina el día con un relajante baño para pies

Son varios los que encontrarás en diferentes zonas de la ciudad, pero abundan sobre todo en la zona que rodea al museo del folklore. Como el cerezo es uno de los árboles más típicos de Japón, puedes solicitar un baño de sakura (flor de cerezo).

Dicho lo cual, en el caso de que tengas la suerte de viajar a Takayama en primavera, no te pierdas los cerezos en flor. Contémplalos desde el puente Nakabashi o haz un picnic en el parque Miyagawa Ryokuchi con las ricas viandas japonesas que hayas comprado en el mercado.

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