7 acciones para practicar un turismo responsable que debemos conocer

siete acciones para practicar un turismo responsable

Viajar es una experiencia que nos aporta una innumerable cantidad de beneficios. Nos permite conocer nuevas culturas, desconectar de nuestro día a día y contemplar paisajes inolvidables. Pero, ¿cómo repercute en el planeta? Te contamos algunos consejos para poner en práctica el turismo responsable.

Qué es el turismo responsable

Para hablar de acciones que pongan en práctica el turismo responsable, primero debemos tener claro en qué consiste. Cuando viajamos, tendemos a ver únicamente la parte positiva de esta experiencia. Es decir, los beneficios o el bienestar que obtenemos como turistas.

Sin embargo, viajar va más allá de la vivencia en sí. Y es que implica una serie de factores que tendemos a pasar por alto. En primer lugar, se produce un desplazamiento que repercute en el medio ambiente, ya que supone un aumento de las emisiones tóxicas.

Además de esto, la enorme cantidad de turistas que algunos destinos soportan sin control supone un desgaste excesivo del terreno y un daño para los ecosistemas más vulnerables. Por otra parte, la amplia oferta turística y el crecimiento de las grandes corporaciones impacta también negativamente sobre la economía local. Puesto que los ingresos que entran no van a parar a los pequeños comerciantes.

Cómo podemos llevar a cabo un turismo responsable

Puesto que no se trata de frenar drásticamente los viajes sino de hacerlo de una manera sostenible, a continuación te dejamos algunas acciones que puedes poner en práctica para realizar un turismo responsable. De esta manera, nuestro impacto sobre el lugar de destino es mejor y contribuimos en aportar también algo positivo para aquel.

Planifica tu viaje

¿Cuántas veces hemos dado vueltas con el coche hasta encontrar nuestro destino por no planificar? Un gasto innecesario de tiempo y combustible, ¿verdad? Pues algo similar sucede cuando viajamos.

Para practicar un turismo responsable es necesario hacer una planificación de los desplazamientos, sea cual sea el medio de transporte. Intenta elegir siempre aquellos que ofrezcan una conducción eficiente y que ahorren energía. Utiliza el transporte público, una bicicleta o ve a pie. Además, si reservas con tiempo, puedes conseguir precios más bajos por el mismo servicio. Elige también destinos solidarios.

Busca alojamientos sostenibles

El turismo responsable implica utilizar lugares de hospedaje que tengan en cuenta el medio ambiente. Por ejemplo, podemos prestar atención a los materiales utilizados en la construcción, el aislamiento natural o reciclado o el uso eficiente de la energía, como los paneles solares.

Evita generar más residuos

Si no traemos la costumbre de casa, es más difícil practicar el turismo responsable. Cuando estamos fuera, nos importa menos el gasto de papel, de agua o de energía, y esto es perjudicial para el planeta. Luces y aire acondicionado que quedan encendidos durante horas, grifos mal cerrados, duchas de 15 minutos… Un derroche energético que perjudica a la zona y al planeta en general.

Así que además de llevar la información de tu viaje en dispositivos electrónicos, evita coger mapas y guías sin control que luego tirarás a la basura y practica un turismo responsable vayas donde vayas.

No modifiques la naturaleza

El turismo responsable se basa en el respeto por el lugar que visitamos. Esto significa que debemos actuar de manera cívica y no comportarnos como si nos encontráramos en un parque de atracciones. Sigue las indicaciones que marcan las delimitaciones de las zonas, no tires residuos ni tampoco te lleves objetos como souvenirs. Piensa que no eres solo tú, sino millones de turistas que quieren llevarse un recuerdo.

Y si vas a comprarlos, no contribuyas con prácticas como la caza ilegal. Evita también los zoológicos y lugares de espectáculos con animales y opta por aquellos dedicados al rescate y la reinserción de animales en la naturaleza.

Colabora con la economía local

Si queremos practicar el turismo responsable debemos visitar aquellos restaurantes con comidas típicas que se elaboren con productos artesanos. Eso sí, deben respetarse las temporadas para evitar causar un impacto negativo, como es el caso del marisco. La artesanía, las tradiciones locales o los establecimientos que gestionan personas locales son otras variantes del turismo responsable.

Respeta a la población local

No por tener los ingresos suficientes para poder desplazarnos y viajar significa que estemos por encima de los locales. En lugar de imponer nuestra cultura, debemos integrarnos en la que allí tienen. Esto significa que las costumbres referentes a la vestimenta, los horarios, los saludos o las prácticas como el regateo deben respetarse si queremos que sea un turismo responsable.

Reduce tus residuos

El turismo responsable implica reciclar de acuerdo a la normativa del lugar y evitar los productos de usar y tirar. Aunque estés de paso, utiliza bolsas reutilizables y no acumules plásticos innecesariamente.

El planeta es uno solo y es el mismo para todos, así que practica el turismo responsable y cuida la única casa que tenemos.

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