Países de la Ruta de la Seda y cuántos kilómetros abarca

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Desde junio de 2014, un tramo de todos los Países de la Ruta de la Seda fue elegido Patrimonio de la Humanidad; concretamente el de la red viaria del corredor Chang’an-Tian-shan. Su extensión, por lógica, es más reducida que la de la travesía original. Si quieres conocer más detalles sobre esta interesante ruta comercial, aquí te contamos su historia.

De dónde viene la Ruta de la Seda

El origen del concepto de esta ruta, o mejor dicho el término en sí, lo encontramos en la obra Viejas y nuevas aproximaciones a la Ruta de la Seda del geógrafo de nacionalidad alemana Ferdinand Freiherr von Richthofen.

A través de dicha ruta circulaban diversas mercancías, como las piedras y los metales preciosos, telas de lana y de lino, especias, vidrio, porcelana y un largo etcétera. Por lo tanto, no se trata únicamente de una ruta comercial de la seda, aunque sí se la consideraba el producto de mayor valor.

La elaboración de este preciado material era un secreto que guardaban los chinos. Los partos, habitantes de Partia, una región histórica al noreste de Irán, comerciaban con ella, y fueron los que la dieron a conocer al resto del mundo. Las mujeres de la aristocracia romana se convirtieron en las principales aficionadas de la seda.

Pero los países de la Ruta de la Seda no utilizaban esta vía solo para el comercio, sino que también era el medio para la difusión de la cultura, el arte, el conocimiento científico e incluso la religión. Debido a la riqueza que suponía el uso de esta vía, fue considerada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Los Países de la Ruta de la Seda

Una pregunta frecuente es cuántos kilómetros tiene la Ruta de la Seda. Esto se debe a que existen dos cifras diferenciadas. ¿El motivo? Pues que la ruta inicial abarcaba una extensión mucho mayor de la que finalmente se incluyó como Patrimonio.

La original recorre 8.000 kilómetros; una red de caminos que atravesaban distintos continentes, pasando por las montañas más elevadas y los más duros desiertos. El punto de salida se encontraba en Chang’an, China, ahorra llamada Xi’an e inicialmente avanzaba hasta llegar a Constantinopla, que hoy es Estambul.

A lo largo del recorrido, que fue extendiéndose con los siglos, podían encontrarse cada 30 kilómetros hoteles para los mercaderes. Esto significa que para alcanzar el destino final necesitaban varios meses. Como curiosidad, la mayor parte del comercio se movía desde el este hacia el oeste. Sin embargo, las ideas religiosas seguían el camino a la inversa.

La decadencia entre los Países de la Ruta de la Seda llegó cuando China construyó su Gran Muralla y comenzó a cortar los lazos que la unían al resto del mundo. Asimismo, las nuevas potencias de Europa descubrieron nuevas rutas marítimas en el siglo XV y Asia central cayó en el olvido. Varios siglos tendrían que pasar hasta que una misión de exploradores llegó a China y Freiherr von Richthofen le acuñase su nombre actual.

La Ruta de la Seda en nuestros días

Debido a la extensión tan grande de la ruta, cualquiera de las actuales que atraviesen Asia central pasa inevitablemente por alguno de los tramos iniciales. En lo que respecta al tramo propuesto por los Países de la Ruta de la Seda, abarca diferentes puntos entre China, Kazajistán y Kirguistán.

Sin embargo, el lugar en el que convergen todos los hilos del camino es en Uzbekistán. Y por eso se ha convertido en el tramo de la Ruta de la Seda más popular. Su capital, Tashkent, combina la arquitectura moderna con la soviética, ya que estos últimos fueron los que reconstruyeron la ciudad. Cerca, se encuentra el complejo arquitectónico ItchanKala de Jiva, que pertenece junto a Burcará y Samarcanda al triángulo dentro de los Países de la Ruta de la Seda. Allí, podremos encontrar diversos museos y monumentos de los que disfrutar, como las impresionantes madrasas.

A través de ellas es posible obtener información sobre la Ruta de la Seda y de la propia historia del país. Se encargaba de mantener viva su religión y las figuras de animales rugiendo desafiaban la prohibición del Islam de representarlos.

Quienes deseen profundizar más en los Países de la Ruta de la Seda, deben incluir en su recorrido la ciudad Kashgar en Sinkiang; una de las cinco regiones autónomas que forman parte de la República Popular China. A lo largo de la carretera Karakorum llegaremos al Himalaya, cruzando más de 4.500 metros del paso de Khunjerab a Pakistán y el valle del Hunza. Finalmente, en Rawalpindi llegamos a nuestro destino, a nada más y nada menos que 1.300 kilómetros de Kashgar.

Conocer los Países de la Ruta de la Seda es una oportunidad única para profundizar en la cultura y la historia de esta interesante travesía.

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