Olbia, puerta a la costa Esmeralda

Recorrer Europa

Cerdeña es la segunda mayor isla del Mediterráneo, solo por detrás de Sicilia, y tiene una superficie de más de 20.000 km2, por lo que no se aconseja tratar de visitarla entera si las vacaciones no son de más de una semana. La ventaja que ofrece es que la mayor parte de su costa es muy atractiva, así que si queremos playa, difícilmente nos iremos defraudados, elijamos la zona que elijamos. Olbia es un excelente punto de partida para explorar la Costa Esmeralda, la más célebre de la isla, tanto que ha convertido a la población en un destino muy frecuentado por los turistas que visitan la isla.

Los restos cartagineses de la ciudad se encuentran en la Via Acquedotto, donde se pueden ver lo que queda de la muralla púnica, y en la Via Nanni, donde se conservan vestigios de viviendas de esa época. También hay restos del acueducto romano. En el Museo Arqueológico Nacional se encuentran numerosos restos de naufragios. La catedral de San Simplicio, construida entre el siglo XI y el XII sobre una necrópolis romana cuyos restos están visibles dentro de la iglesia, también merece una visita.

Cerdaña_03

El Corso Umberto I es una de las calles más típicas para visitar en Olbia, ya que es el centro neurálgico de la ciudad, lleno de edificios antiguos, tiendas, cafeterías…

Y aunque la Costa Esmeralda es conocida por ser uno de los rincones más lujosos de Cerdeña, se pueden visitar algunas playas sin que la excursión resulte demasiado costosa. La playa de Porto Istana tiene merecida fama de ser una de las más bellas de toda la isla, y también resultan espectaculares las de Pittulongu y la de Rena Bianca.

Pero una visita a la Costa Esmeralda no puede ser completa sin una cata de la glamurosa vida nocturna que ha hecho de esta zona la favorita de famosos, modelos y millonarios. El Blue Beach, cerca de la playa de Marinella, es uno de esos lugares en los que poder ver y ser visto en un ambiente en el que nos sentiremos millonarios por un día, aunque nuestro presupuesto no sea el de Flavio Briatore.

Olbia, puerta a la costa Esmeralda
Puntúa este post

Comments are closed.