Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar análisis de uso y de medición de nuestra web para mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.
Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí

Cerrar
[close]
[close]

volver opiniones Sudáfrica El país del arco iris y el paraíso del Indico
Sudáfrica
El país del arco iris y el paraíso del Indico
"El recorrido por el Parque Nacional Kruger comenzó muy temprano, lo que le dio aún más emoción. Contemplar el paisaje iluminado por los misteriosos y penetrantes tonos del amanecer, con las negras siluetas de los baobabs y las acacias destacando en el horizonte y contrastando con el cielo rojizo fue increíble, un perfecto escenario para empezar a observar la vida salvaje del continente africano."
JOSÉ FRANCISCO LAFUENTE
63 años. Jubilado
MUCHAMIEL
Viajó con Exoticca en Junio de 2016.

Sudáfrica e Isla Mauricio son unos auténticos santuarios de paraísos tropicales


Me apasionan los animales y este viaje a Sudáfrica me brindaba la oportunidad de vivir la experiencia única e inolvidable de hacer un safari. Además incluía otro destino que lo culminaba todo con broche de oro: la paradisíaca Isla Mauricio.

Desde el mirador, en la Tierra de los siete colores.
El recorrido por el Parque Nacional Kruger comenzó muy temprano, lo que le dio aún más emoción. Contemplar el paisaje iluminado por los misteriosos y penetrantes tonos del amanecer con las negras siluetas de los baobabs y las acacias destacando en el horizonte y contrastando con el cielo rojizo fue increíble, un perfecto escenario para empezar a observar la vida salvaje del continente africano. Además a esas horas los animales acaban de despertarse y están más activos. Es todo un espectáculo ver como “ campan a sus anchas ” con total libertad y pasan a tu lado sin inmutarse, lo que permite muchas veces admirarlos bien de cerca. Los más conocidos son los llamados Cinco Grandes de África y aunque en esta ocasión el león se “ hizo de rogar ”, fue genial ir encontrando al elefante, el búfalo, el rinoceronte y el leopardo, éste último el más difícil de ver. Además hay una amplísima variedad de ejemplares de jirafas, cebras, ñus, gacelas, hipopótamos, hienas etc. El trayecto en el jeep se hizo muy cómodo y el ranger fue atento y simpático dándonos todas las explicaciones, contestando a nuestras preguntas y encontrando los mejores lugares para observar la fauna. ¡Ha sido una aventura fantástica!

Ciudad del Cabo fue la urbe que más me gustó e impactó de todo el país ya que tiene una riqueza paisajística desbordante. En tan solo unos pocos minutos en teleférico accedí a la curiosa cima plana de la emblemática Table Mountain, icono de Sudáfrica y una de las siete maravillas naturales del mundo. La cabina rota 360 grados durante el ascenso y el descenso para dar una vista panorámica de la ciudad. Estaba puesto el llamado “ mantel de la mesa ”, una sucesión de nubes que cubren la cima como consecuencia del aire frío y la humedad, lo que restó algo de visibilidad pero en días despejados desde sus miradores se pueden apreciar las colinas lejanas, la bahía del puerto y la Isla Robben, la cual visité otro día y en la que se encuentra la cárcel donde estuvo preso 27 años el Premio Nobel de La Paz Nelson Mandela.

Tanto a mi mujer como a mí nos conquistó el exotismo y el verdor de Isla Mauricio. Fue alucinante descubrir la Tierra de los siete colores en Chamarel, en directo nos sorprendió más de lo que esperábamos. Es un lugar único en el atolladero mundo rodeado de una frondosa vegetación tropical en el que se produce un fenómeno geológico que tiñe el suelo de diferentes colores que van del amarillo al morado pasando por el verde, azul, rojo, marrón o violeta y que sorprende incluso a los científicos. Encierra algo mágico ya que si se coge una muestra de cada color y se mezclan, con el tiempo se acaban separando de nuevo por tonalidades. Los pigmentos de este manto de dunas se disfrutan al máximo con la luz del atardecer porque se aprecian mejor sus contrastes. En el mismo recinto vimos una preciosa cascada de cien metros de altura, el salto de agua más famoso y fotografiado de la isla y también una zona donde hay tortugas gigantes, un animal muy tranquilo.

Un auténtico paraíso para los amantes de la flora es el Jardín Botánico de Pamplemousses o SSR Botanical Garden considerado con frecuencia el más bonito del mundo. En él se concentran 600 especies de árboles y plantas de todo el planeta, muchas de ellas muy curiosas y que nunca habíamos visto como el árbol de los cristianos, del que cuelgan hojas cruzadas en forma de crucifijos, el árbol de la sangre de dragón que tiene resina roja, la Kigelia africana con unos frutos en forma de salchichas de hasta 30 cm, el árbol de Yaca , famoso por dar la fruta colgante más grande del mundo de hasta 35 kg de peso, el Talipot, un tipo de palmera que florece a los 60 años antes de morir o la Victoria Amazónica cubriendo los estanques, tipo de nenúfar enorme con una perfumada flor que se abre al anochecer y se cierra al amanecer.

Port Louis, la capital, es muy bulliciosa y activa. Dimos un bonito paseo por la zona del puerto que estaba muy ambientada gracias a un espectáculo de música callejera. Allí hay un centro comercial, el Caudan Waterfront, ideal para hacer compras. También en el colorido Mercado Central se pueden adquirir souvenirs. Es agradable darse una vuelta por la Plaza de Armas con sus edificios coloniales o el Barrio Chino donde los residentes visten con su ropa tradicional.

La cocina del país es muy variada ya que aúna influencias como la europea, criolla, china, india o japonesa. Nos pareció deliciosa la carne y también el pescado y marisco fresco. Allí degustamos los chopitos más ricos que hemos comido nunca.
Las playas, adornadas de palmeras y plantas tropicales, son sin duda uno de los atractivos de la isla que la han hecho famosa por sus aguas transparentes y su arena blanca. Ideales para la práctica de deportes náuticos, disfrutamos de unos relajantes paseos en catamarán y practicamos snorquel.

El ambiente que se respira entre los mauricianos es de hermandad. En este bonito lugar confluyen muchas etnias, lenguas y religiones en perfecta armonía y respeto lo que en mi opinión es un maravilloso ejemplo de concordia para las demás naciones.
En el estanque de los nenúfares del Jardín Botánico.

3 consejos para este viaje

1
BARRIO BOO KAAP EN CAPE TOWN:
Date una vuelta por este agradable barrio musulmán de calles empedradas y casas de colores alegres. La gente que lo habita es descendiente de los esclavos importados por los holandeses que venían de Sri Lanka, India, Malasia o Indonesia.
2
CARNES EXÓTICAS:
Si eres carnívoro Sudáfrica es tu país. Podrás probar múltiples especies como el antílope, ñu, cebra, gacela, avestruz o cocodrilo. Muy famoso el “ Carnivore ” en Johannesburgo.
3
TIBURÓN BLANCO EN GAANSBAI:
Si te gustan los animales y los subidones de adrenalina podrás observar cerca de Ciudad del Cabo este escualo en su hábitat natural, bien desde cubierta o en una jaula de seguridad sumergida en el agua.

Apunte del editor

Isla Mauricio fue el hogar del singular “pájaro bobo” o “Dodo”, actual símbolo del país, aunque ya se encuentra extinto desde 1761. La flor más conocida y que más se regala como recuerdo típico por su larga duración es el “Arthurium” una belleza de color rojo brillante.