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Australia
Ciudades y naturaleza de Oceanía
"Este viaje ha sido una auténtica aventura. Australia es un país gigante y diverso. Todo es grandioso y enorme, las construcciones, los paisajes, los animales... Nueva Zelanda es majestuoso. Allí todo es idílico, los lagos, las montañas, los bosques…muy virgen, naturaleza pura y dura."
SARA GÓMEZ
37 años. Economista
MADRID
Viajó con Exoticca en Marzo de 2017.

Creo que la ilusión de todo viajero es poder estar en los cinco continentes. Así que con gran emoción puedo decir ¡deseo cumplido!


Voy cerrando preferencias y Oceanía era uno de mis destinos pendientes. Diría que por los canguros y los koalas de Australia, pero sé que es por algo más. Son lugares muy diferentes dentro de los países civilizados.

Sídney me pareció una ciudad cosmopolita y su población muy civilizada. Es muy notable la cantidad de turismo asiático que hay debido a la cercanía con estos países.
Se aprecia un alto nivel de calidad de vida y van por delante de nosotros en varias cosas. Prueba de ello es que tratan de proteger el medio ambiente, por ejemplo los productos de baño del hotel eran ecológicos, fomentan el consumo de coches de gasolina en lugar de diesel y la ciudad está súper limpia, hay pocas papeleras porque no las necesitan. La visita guiada a la Ópera House merece mucho la pena. Este magnífico edificio no solo es la seña de identidad de la ciudad, sino el símbolo de toda una nación. Te proyectan varios vídeos cortos sobre toda la historia de su construcción. Es de hormigón y el tejado está formado por unas conchas prefabricadas con azulejos que se limpian solos cuando llueve y no reflejan la luz para que no deslumbren. Los decorados son de granito rosa y madera. El salón principal está dedicado a los conciertos y tiene una acústica especial. Sin duda es una obra maestra y un hito en el arte del siglo XX, me pareció espectacular.
También hicimos un mini crucero por la hermosa bahía desde donde se pueden contemplar unas vistas diferentes de la ciudad desde otro ángulo.

Sara dando de comer a un ualabí.
Cerca de Sídney se encuentra el Featherdale Wildlife Park, un centro de reproducción de fauna silvestre autóctona. Allí pudimos ver ualabíes, wombats y por supuesto la estrella australiana, los tiernos y dormilones koalas. Están abrazados a los árboles y puedes sacarte una foto con ellos mientras le pones la mano en el lomo. Los canguros están en libertad y acostumbrados a la presencia de la gente. Se acercan y puedes darles de comer pienso, te cogen lo que tengas en la mano. La cabeza de sus crías asomaba de la bolsa y si las tocabas no se asustaban. Son muy simpáticos y exóticos. Me gustan los animales, así que disfruté mucho visitando ese lugar.

En Cairns lo pasamos muy bien. Es una ciudad costera que está en el trópico, por lo que tuvimos muchísimo sol y calor. Recorrimos en un vehículo el bosque húmedo tropical del Parque Nacional Wooroonooran, declarado Patrimonio de la Humanidad. Posee áreas protegidas donde hay plantas milenarias y una gran cantidad de especies de animales. Vimos varias cascadas, una higuera espectacular y unas arañas ¡gigantes! Hay una torre observatorio desde donde se pueden obtener unas magníficas vistas. Me pareció muy chulo el paseo que dimos en un barquito por el río Daintree el cual está flanqueado por manglares, aunque no pudimos ver a los cocodrilos porque nos explicaron que estaban a a gusto sumergidos en el agua.

La Gran Barrera de Coral está considerada una de las siete maravillas del mundo natural. Nuestro barco atracó en medio del mar. Allí tienen una plataforma con todo lo necesario para hacer esnórquel y preparar el bufé a la hora de comer. Disponen de dos pequeñas embarcaciones, una con el suelo de vidrio trasparente para poder contemplar el arrecife sin mojarse y la otra denominada "semi-submarino" cuyas ventanas estaban bajo la superficie. Buceamos y vimos muchísimos peces de todos los colores y tamaños bajo las claras y templadas aguas. El entorno es bellísimo y de una gran diversidad biológica.

Nos acercamos a Kuranda, un pueblecito un poco hippy que está lleno de artistas y donde venden souvenirs artesanales relacionados con la cultura aborígen. Es muy turístico, pero estuvo bien darse una vuelta por allí.

Haciendo esnórquel en la Gran Barrera de Coral.
Fitzroy es una pequeña isla paradisíaca y nada masificada. Está cubierta de bosque tropical, rodeada de una barrera de coral y con unas playas muy bonitas de arena blanca. El agua es cristalina y el fondo precioso, la pena es que no te puedes bañar si no es con un traje de neopreno o licra debido al peligro que entrañan las picaduras de las medusas. Tú no las ves, pero están ahí.

Después volamos a Nueva Zelanda. Aukland es menos impresionante que Sídney, más chiquitita pero muy acogedora y con un encanto innegable. Está ubicada en lo alto de un campo volcánico con 48 conos, aunque casi todos están extintos. Visitamos el Museo War Memorial situado en el enclave privilegiado del Domain, el parque más antiguo de la ciudad y donde hay un cráter. Es imprescindible para comprender la interesante cultura maorí.

Las cuevas de Waitomo son alucinantes. En una barca por el río subterráneo íbamos atravesando las diferentes grutas en cuyas paredes y techos se podían observar gusanos luminosos. Sólo ves la luz brillante y la emiten para atraer a sus presas. ¡Parecía un cielo plagado de estrellas...! Dentro hay una zona llamada "la catedral" que es el punto más alto y allí todos los guías entonaban un cántico maorí a un dibujo grabado en la piedra con un gran valor simbólico. ¡Fue la mejor forma de apreciar las cualidades acústicas del lugar!

En Roturúa tuvimos una cena espectáculo aborigen. El menú estuvo genial y lo cocinaron en uno de los cráteres. Es una de las zonas más geotérmicas del país y puedes ver decenas de géiseres y aguas termales. El sitio es muy curioso y huele a huevo podrido debido al azufre.
Después, nos dieron una vueltecita nocturna en la que te proporcionaban una linterna e ibas caminando por un sendero a través de la selva. Fue emocionante.

Queenstown es espectacular con mayúsculas. Está situado en la Isla Sur del país y francamente es muy bonito, sin duda es lo que más me ha gustado de todo el viaje a nivel paisajístico. El lugar era tan bello que decidimos hacer un vuelo en helicóptero para divisarlo desde el aire y fue una experiencia inolvidable. Sobrevolamos la interminable cadena montañosa, el escenario de la película de "El Señor de los Anillos", valles fluviales, el lago Wakatipu y el estrecho de Milford Sound. Al día siguiente hicimos un crucero por este Parque Natural de fiordos en el mar de Tasmania. Accedimos por un entrante y salimos por otro. El agua se deslizaba por las montañas en forma de cascadas preciosas.

Akaroa merece la pena. Las erupciones volcánicas han creado un paisaje soberbio con cientos de bahías en toda la Península de Banks. Hicimos un pequeño crucero en un barco por la costa. Pudimos ver focas, pingüinos y delfines Héctor. También dimos un paseo por la ciudad y tiene unas casitas coloniales estilo francés decoradas con jardines frondosos y flores en sus puertas.

Tanto los australianos como los kiwis son muy majos pero ¡su inglés es muy cerrado! La gente es muy dispuesta, educada y civilizada. En la calle si te veían mirando dónde ir, te preguntaban si te podían ayudar en algo. Ellos mismos se ofrecían antes de que les preguntaras.

Australia es un país gigante y diverso. Allí todo es grandioso y enorme, las construcciones, los paisajes, los animales... Nueva Zelanda es majestuoso. Todo es idílico, súper bonito, los lagos, las montañas y los bosques…muy virgen, naturaleza pura y dura. Este viaje ha sido una auténtica aventura. Sin duda me quedo con el espectacular vuelo en helicóptero y con los simpatiquísimos canguros. Creo que la ilusión de todo viajero es poder estar en los cinco continentes. Así que con una gran emoción puedo decir ¡deseo cumplido!
Lago Pukaki.

3 consejos para este viaje

1
VIAJE EN HELICÓPTERO:
No te pierdas la experiencia única de sobrevolar Queenstown y disfrutar de unas vistas únicas desde el aire.
2
HOBBITON:
Desde Roturúa salen excursiones para ver los decorados de la trilogía de "El Señor de los Anillos". Es una aldea idílica con las casitas de los hobbits bajo unas colinas tapizadas de verdes prados.
3
BOOMERANGS:
Hazte con uno aunque sea decorativo. Es el souvenir más típico de Australia.

Apunte del editor

En Nueva Zelanda viven alrededor de 4 millones y medio de habitantes, el 65% de origen europeo y el 15% maorí. La mayoría vive en la isla Norte. El kiwi, además de ser una fruta que se cultiva allí es un pájaro sin alas que fue el símbolo del ejército del país durante la segunda guerra mundial. Después se convirtió en símbolo nacional y en el "nombre coloquial" de los neozelandeses.