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volver opiniones India Triángulo Dorado deluxe
India
Triángulo Dorado deluxe
"Somos unos viajeros inquietos. Nos gusta conocer, observar y curiosear los máximos lugares posibles para entender la cultura del país en profundidad. Los indios son muy complacientes y siempre quieren agradar. Cuando tú necesitas algo y les preguntas, siempre te ayudan y responden con la frase “tú happy, yo happy”. Ellos son felices si ven felices a los demás. Es una bonita máxima que hemos copiado."
EDUARDO GARCÍA Y YOLANDA MEDINA
45 y 44 años. Funcionario y decoradora
MAIRENA DE ALCOR
Viajó con Exoticca en Septiembre de 2016.

Los indios siempre quieren agradar y responden con la frase “tú happy, yo happy”. Ellos son felices si ven felices a los demás


Llevamos dieciséis años viajando prácticamente por todo el mundo. Somos incapaces de irnos solamente a la playa y tirarnos allí más de una semana. Un par de días de relax nos parece bien, pero el resto necesitamos estar en movimiento visitando las ciudades. Somos inquietos, nos gusta conocer, observar y curiosear los máximos lugares posibles para entender la cultura del país en profundidad.

Dando un paseo en trici por Delhi.
Lo que más nos impresionó de la ciudad de Delhi es lo grandísima que es y la cantidad de gente que hay. Nosotros vivimos en un pueblecito de Sevilla y meterte en una urbe de ese calibre tan extensa y con millones y millones de personas impacta realmente.

Visitamos el templo Sij y lo recomendamos cien por cien. Puedes desayunar, comer y cenar gratis. Todo el mundo está invitado independientemente de la religión que profese. Tuvimos que comprar un alimento como ofrenda, escuchar los cánticos y dirigirnos al libro sagrado. Éste era una copia, ya que el original se guarda en el templo Dorado de Amritsar. Curiosamente a cada ejemplar se le trata como si fuera una persona viva, acostándolo en una cama cada noche y abanicándolo. Una vez terminada la misa, todo el mundo nos dirigimos al comedor para recibir el almuerzo o thali sentados sobre el suelo de mármol blanco formando filas. Fue una forma muy bonita de relacionarnos con los lugareños.

El acceso a la ciudad de Jaipur parecía el escenario de un pequeño cuento, con las canteras de mármol, la gente trabajando a pie de carretera y el palacio del lago... "era como si entraras en el portal de Belén". Tuvimos un guía muy bueno que nos enseñó bastante más de lo previsto en el itinerario.
La fachada del Palacio de los Vientos está lleno de ventanas donde las mujeres del harén observaban la vida cotidiana de las calles de la ciudad sin ser vistas. Sin duda es el símbolo de la ciudad. La acera de enfrente y alrededores está llena de comercios y es una zona muy animada para hacer compras, eso sí, obligatorio el regateo.

Yolanda enseñando a hacer huevos fritos al cocinero de un restaurante de Jaipur.
La comida nos parecía un poco repetitiva, así que en un restaurante bufé libre al que nos llevó el guía en la "ciudad rosada" vimos que había huevos cocinados de todas las formas posibles menos fritos y le preguntamos al cocinero, nos dijo que no se hacían y ¡nos invitó a entrar en la cocina para enseñarle...así que acabamos friendo huevos y haciendo tortilla de patatas!. Estamos seguros que si volvemos algún día allí, estarán incluidos en el menú. Es una anécdota muy entrañable que nos llevamos de este viaje.

El Taj Mahal es impresionante. Desde que entras por las primeras puertas de acceso ya te quedas prácticamente sin respiración.
El listón estaba muy alto porque ya teníamos la suerte de conocer la mezquita Blanca de Abu Dabi, que es una réplica del mausoleo indio pero “a lo bestia”. Nos pareció tan bonito que dudamos de si el auténtico podría llegar a superarlo y la verdad es que sí, sigue ganando el Taj, sin duda lo supera.
La luz que hay allí es una pasada, es muy especial y todo se ve increíblemente luminoso. Estuvimos sentados un buen rato en unas escaleras de mármol simplemente observándolo, sin prisas, inmortalizando el momento.
Además, nuestro guía nos encontró un fotógrafo espectacular que nos hizo un reportaje precioso a un precio ridículo, de manera que no tuvimos que preocuparnos de hacernos ninguna foto sino sólo de disfrutar del lugar. La verdad es que lo pasamos estupendamente.

Parece ser que están haciendo una campaña en los aeropuertos informando a los turistas y sugiriendo que se mimeticen con la gente y utilicen la ropa autóctona ya que es más apropiada y respetuosa para estar allí y en especial para visitar los lugares sagrados.
Nosotros llevamos siempre por costumbre esta práctica porque creemos que no hay cosa más hortera que llevar pantalón corto y tirantes en un país donde se utilizan ropas largas. ¡Ojo, disfrazarse no, pero pasar inadvertido y respetar sí!
En un templo se nos acercó un reportero de la televisión preguntándonos si habíamos hecho caso de la citada campaña y le contestamos que no, que intentamos adaptarnos a las diferentes culturas de los países que conocemos utilizando sus vestimentas. ¡Así que se supone que hemos salido en la tele india!

Una de las cosas que más nos impactaron son los trayectos en carretera. En un recorrido de cien km tienes más de tres horas por delante y siempre están muy transitados cruzándose a todas horas coches, camiones e incluso vacas, a las cuales no se pueden molestar y esquivan porque son consideradas sagradas. Conducen muy tranquilos a pesar del caos, los pitidos y los cientos de obstáculos a los que tienen que enfrentarse.

El personal de la organización fue súper amable y atento con nosotros. Les hemos mandado nuestras felicitaciones porque sin duda se las merecen.
Los indios son muy complacientes y siempre quieren agradar. Cuando tú necesitas algo y les preguntas siempre te ayudan y responden con la frase “tú happy yo happy”. Ellos son felices si ven felices a los demás. Es una bonita máxima que hemos copiado.
La pareja en el Fuerte Amber de Jaipur.

3 consejos para este viaje

1
ENVASADO AL VACÍO:
Si tienes el estómago delicado y no admites bien las comidas picantes o muy especiadas, puedes incluir en tu maleta embutidos envasados al vacío.
2
REGALOS PARA LOS NIÑOS:
Prepara unas bolsas opacas con algún juguete, unas chuches y globos para dárselas a los niños. Merece la pena ver su cara de felicidad cuando las reciben.
3
ROPA AUTÓCTONA:
Puedes comprarla en cualquier tienda o centro comercial. Vestir con sus ropas es una forma de pasar inadvertido y ser respetuoso. Además ellos te lo agradecerán.

Apunte del editor

El término Bollywood hace referencia a la industria cinematográfica de la India, que es la mayor productora de películas del mundo. Se trata de un juego de palabras en el que la "H" de Hollywood se sustituye por la "B" de Bombay, ciudad donde se concentra la industria del cine en India.
La historia se narra en forma de "musical" con danzas tradicionales y canciones que están relacionadas con la trama de la película. Además cuidan cada detalle de vestuario, escenario y coreografía. Los actores y actrices son muy venerados y admirados en el país. La primera película fue Raja Harishchandra en 1913. Los años 40 fue la edad dorada y en la actualidad sigue más vivo que nunca y produce al año más películas que Hollywood.
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