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India
Palacios y desiertos de Rajastán
"Suelo hacer un par de viajes al año y esta vez fui con mi familia a India, un destino soñado que aún teníamos pendiente. Fue ver la oferta y dijimos, ¡ésta es nuestra oportunidad! Ahora entiendo por qué va tanta gente a conocerlo, me encantó."
ANTONIO DOMÍNGUEZ
58 años. Financiero
VIGO
Viajó con Exoticca en Mayo de 2016.

Estar en el Taj Mahal, con ese olor, el calor… te transmite emociones que no esperabas tener cuando lo ves en foto


Antonio junto a dos empleados locales en el Palacio de Jaipur.
Todo el mundo ha visto alguna vez un documental en la tele que habla de India, pero la verdad es que cuando lo ves en persona no es para nada como te imaginabas, la realidad supera la ficción. Éramos un grupo de tan solo trece personas y eso fue genial, ya que se crea un vínculo mucho más íntimo entre todos. Era gente muy maja y puntual, hicimos mucha amistad.

El primer día, nada más llegar a Delhi, te llevan a ver un templo hindú que está a tres paradas de metro. Esta experiencia fue perfecta para empezar a sumergirnos en la cultura del país. Me sorprendió mucho el follón que hay con el tráfico, pero curiosamente, es un caos ordenado y parece increíble que sin regulaciones ni normas al respecto no tengan accidentes. Llegamos al templo y disfrutamos muchísimo con la decoración de éste y los jardines de los alrededores. Fue una auténtica gozada.

En la ciudad de Mandawa me encantaron los havelis, son palacios abandonados pero muy bien conservados. Allí es donde te haces una idea de lo que fue el antiguo imperio mogol. Por la tarde visitamos el Fuerte Junagarh de Bikaner y sólo puedo describirlo con una palabra: precioso. Es enorme y está muy bien decorado. Una visita verdaderamente recomendable. Para regresar, el guía nos metió por parejas en tuk tuk, los taxis típicos del país. Fue un paseo muy emocionante puesto que pudimos conocer la ciudad montados en este vehículo tan peculiar.

En Jaisalmer es donde realmente aprendí cómo es la vida en India. Paseamos por el fuerte, todavía habitado. Estaba muy animado, con muchos templos, casas, tiendas y gente arriba y abajo que te sonreía en todo momento. Las mujeres vestían con atuendos de colores muy llamativos y, curiosamente, pedían hacerse fotos con nosotros. Más tarde, visitamos la ciudad de los muertos. Conocimos lo que significa para ellos el sentido de la muerte, piensan que vienen a este mundo, toman un cuerpo prestado y finalmente lo devuelven. Fue muy bonito.
Me encantó el lago Gadisar, con sus enormes peces gato. Ese día también hicimos un paseo en dromedario por las dunas. Fue precioso, los tonos de la puesta de sol sobre la arena de las dunas sn impresionantes. Se nos acercó un beduino para tocar la flauta y deleitarnos con su música. Son momentos que te quedan en la memoria para toda la vida.

En Jodhpur, conocida como la "ciudad azul ", vimos otro fuerte impresionante en el que intuyes cómo vivían los maharajás, ¡todo era lujo y opulencia!
Otro día, en Jaipur, la capital de Rajastán, tuvimos la oportunidad de subir a lomos de un elefante hasta el Fuerte Amber, ¡es muy cómodo! Durante el recorrido disfrutamos de las vista al lago, un paisaje de postal. Al llegar a la fortaleza vimos sus bellas dependencias. Durante la visita nos acompañaban un montón de monos muy simpáticos. Más tarde, acudimos a ver el observatorio astronómico del siglo XVI. Parece increíble que en aquella época ya tuviesen la inquietud de querer ver los planetas. Se construyó por orden de un maharajá que quería que su pueblo fuese culto.

En Agra nos levantamos muy temprano para contemplar el amanecer desde el mismísimo Taj Mahal y tuvimos la suerte de verlo con poca gente. Por algo es una de las siete maravillas del mundo. TODO es increíble, desde el palacio hasta los jardines. Son toneladas y toneladas de mármol blanco trabajado de una forma muy minuciosa, como si fuera madera. Todos hemos visto miles de fotos del Taj Mahal, pero estar allí, con ese olor, el calor… son sensaciones que te transmiten emociones que no esperabas tener cuando lo ves en foto. Una auténtica maravilla, nunca mejor dicho.

Si me tengo que quedar con algo de India, además de con sus joyas arquitectónicas, me quedo con su gente. Son personas muy hospitalarias y amables. Te sonríen en todo momento y si les preguntas en la calle por algún lugar, siempre te acompañan hasta donde querías ir. Creo que tenemos que aprender mucho de ellos sobre ciertas cuestiones. Eso sí, ojo con el picante, ¡si te descuidas te lo ponen hasta en la sopa!
Antonio junto a su mujer montados a lomos de unos dromedarios.

3 consejos para este viaje

1
MENTE ABIERTA:
Ir a India implica dejar a un lado los prejuicios y estar dispuesto a aprender y a adaptarte. Intenta absorber todo lo que la cultura te ofrece.
2
LOCIÓN ANTIMOSQUITOS:
Es interesante que la metas en la maleta por si acaso.
3
CUIDADO CON EL SOL:
Hace calor, así que lleva ropa cómoda y fresca. Hay días en los que el sol es muy fuerte, así que aplícate una crema protectora.

Apunte del editor

India está ubicado en Asia del sur, cuenta con más de 1.200 millones de habitantes en una superficie de más de 3.3 millones de kilómetros cuadrados, convirtiéndose en el séptimo país más extenso, se calcula que el año 2025 tendrá mayor población que China por los altos índices de natalidad. El álgebra, la trigonometría y el ajedrez son originarios de India, así como el hinduismo y el budismo.