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Costa Rica
Bosques tropicales, volcanes y playas
"Me decidí por Costa Rica porque vi que reunía un poquito de todo; parques naturales, volcanes, playas y animales, en definitiva, mucha naturaleza. Es un paraíso para todos aquellos a los que les gusten los animales y un destino de actualidad para los amantes del turismo ecológico."
SUSANA LÓPEZ
41 años. Profesora
TRES CANTOS
Viajó con Exoticca en Agosto de 2016.

Costa Rica es naturaleza en todo su esplendor, el país más verde del mundo, ¡pura vida!


Atravesando uno de los puentes colgantes.
Me decidí por Costa Rica porque vi que reunía un poquito de todo; parques naturales, volcanes, playas y animales, en definitiva, mucha naturaleza. Fui con mi marido y mi niña, la cual disfrutó muchísimo, así que creo que es un destino muy apropiado para que los pequeños gocen de la increíble biodiversidad del país y de los deportes de aventura.

Fuimos a la catarata La Fortuna. Es un salto de agua de setenta metros de altura y uno de los más impresionantes del país. Es una belleza distinguirla entre la frondosa y exuberante vegetación. Después de bajar unas cuantas escaleras llegamos a los pies de ella y nos dejaron un rato libre para meternos en el agua. ¡Fue de lo más reparador!
En las piscinas de nuestro hotel también nos dimos baños relajantes y beneficiosos para la piel gracias a las aguas termo minerales que provenían de un manantial subterráneo del volcán Arenal.

Una excursión increíble fue la de los puentes colgantes del Arenal. A través de ellos vas atravesando la selva a la altura de la copa de los árboles tropicales y bajo su sombra. Mientras, disfrutamos mucho de la fauna viendo perezosos, monos, pájaros, arañas, serpientes... algunos estaban un poco lejos pero el guía los detectaba y nos los enseñaba a través de un prismático monocular.
Susana, su marido y su hija con el volcán Arenal al fondo.
También hicimos la caminata al volcán Arenal. Uno de sus caminos te lleva a las coladas de lava de antiguas erupciones y otro te deja a pocos kilómetros de la boca del propio volcán y cuenta con especies de árboles espectaculares como helechos, heliconias o guayabos.
En realidad se aprecia todo mejor desde abajo si está despejado. Hay mucha humedad en el ambiente por lo que en el mismo día se puede ver cubierto de neblina y al rato retirarse ésta y divisarse la montaña perfectamente.

El Parque Nacional de Manuel Antonio me pareció precioso. Es un bosque húmedo tropical ubicado en una isla biológica. Pudimos volver a ver entre muchas especies de animales monos, pájaros y perezosos. Fue un día inolvidable para todos pero más especialmente para nuestro guía que pudo detectar cómo a mis espaldas cruzó el camino un ocelote, especie de felino, para volverse a perder entre la vegetación. En el tiempo que llevaba allí trabajando nunca había visto ningún ejemplar y se sintió muy feliz por el hallazgo.
La playa era muy bonita y su agua estaba caliente. Había bastantes mapaches por allí y se acercaban a la gente, ¡hasta uno de ellos tiraba de mi mochila para intentar llevársela...!
El marido de Susana en la playa Espadilla. Manuel Antonio.
Hicimos un tour a una plantación de café. El suelo volcánico de este país es ideal para su cosecha. Allí nos explicaron todos los procesos desde que se recoge hasta que es envasado; la recolección, el beneficio, en el que lo mezclan con agua quedando el de mejor calidad abajo, el secado, el cual se realiza sobre una tela asfáltica y por último el tueste, siendo esto lo más delicado. También nos hablaron sobre los matices de su sabor, con toques cítricos y afrutados, así como a chocolate quemado. Sin duda una visita interesante y educativa.

Degustamos una de las comidas tradicionales de la cultura costarricense, el casado, que está basado en alimentos básicos como el arroz hervido, frijoles y plátano macho frito. Nos pareció muy completo y sabroso. También nos dieron a probar una fruta de la que nunca habíamos oído hablar, la mamona, de color rojo con pinchitos parecida al lichi y muy dulce. Los jugos naturales de frutas son espectaculares y los recomiendo cien por cien, sobre todo el de guanábano, papaya, mango y guayaba.

Nos llevaron en barca al hotel por el río serpenteante de Tortuguero. Este pueblo está bañado por un lado por el mar Caribe y por el otro por los canales. Recorrerlos es una experiencia muy chula en la que puedes contemplar una abundante flora y fauna como caimanes, cocodrilos, nutrias, iguanas, osos hormigueros o infinidad de aves. Parece un “pequeño Amazonas”.
Por la noche fuimos a ver el desove de las tortugas en la playa. El respeto hacia ellas es absoluto ya que están prohibidas las cámaras de fotos y las linternas para no asustarlas y que vuelvan al mar; además hay que estar en silencio. A la luz de la luna, vimos como salían del agua lentamente hasta que elegían un lugar en la arena donde enterrar sus huevos. Éste fue sin duda para mí el momento más especial y mágico de toda nuestra estancia.

He recomendado este viaje a mucha gente. Este país es un paraíso para todos aquellos a los que les gusten los animales y un destino de actualidad para los amantes del turismo ecológico. Costa Rica es naturaleza en todo su esplendor, el país más verde del mundo, ¡pura vida!
Susana en la cabaña del hotel Pahira Lodge.





3 consejos para este viaje

1
RESTAURANTE EL AVIÓN:
Desde este lugar de Manuel Antonio podrás disfrutar de unas vistas increíbles de la selva y el mar. Tiene un avión militar de carga dentro del local al que puedes subir para ver el centro de mandos.
2
METER EN LA MALETA:
No te olvides el chubasquero o poncho de lluvia y unos prismáticos.
3
AVISTAMIENTO DE BALLENAS:
Puedes contratar esta excursión en el hotel y ser testigo de la migración de las ballenas jorobadas.

Apunte del editor

El casado es el plato tradicional costarricense. El origen de su nombre tiene varias versiones, una de ellas es que debido al aumento de la actividad comercial en la capital en los años 60, los restaurantes empezaron a ofrecer un plato de buen tamaño que hiciera sentir a los trabajadores como si estuvieran en su casa. La otra versión alude a que los asalariados de una soda de San José le pidieron a la señora más comida como se servía al hombre casado. Compuesto de plátano frito, arroz, frijoles y carne, todo va en el mismo plato para reproducir esa forma de comer "a la tica". Es muy balanceado a nivel nutricional y de esta manera es adecuado para las dietas.