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Italia
Palermo, Catania y Valle de los Templos
"Lo que quiero destacar de este viaje es sobre todo la gente. Me he quedado sorprendida de la amabilidad de los sicilianos, no pensaba que fueran así. Muestran un gran afán por explicarte y ayudarte si lo necesitas. No era casual, fueras donde fueras eran increíblemente complacientes."
ISABEL MARTÍN
63 años. Comercial
CANOVELLES
Viajó con Exoticca en Agosto de 2016.

Me siento muy contenta de la experiencia que he vivido en esta histórica y encantadora isla italiana


Sicilia era un destino que siempre nos habían recomendado los amigos a mi marido y a mí; decían que era muy bonita y que la teníamos que conocer. Solemos hacer viajes a lugares lejanos, pero este año por circunstancias no podía ser, así que lo rescatamos de la lista de lugares pendientes y mi hija se encargó de todo a través de vuestra web.

A nosotros nos gustan mucho los yacimientos arqueológicos y hemos visitado ruinas en todo el mundo. En Sicilia, tanto las de Siracusa como las de Agrigento nos han encantado, sobre todo éstas últimas porque están muy bien conservadas. Prueba de ello es el Valle de los Templos, construidos con toba de roca volcánica y pintados en tonos ocres. Es impresionante ver cómo el que está dedicado a la diosa Concordia sigue en pie prácticamente como hace más de dos mil años, alzándose majestuoso con sus robustas columnas.
Isabel con el Templo de la Concordia al fondo en Agrigento.

En la provincia de esta colonia de la Magna Grecia está Catalbellota, una población de interior que está sobre una montaña rocosa desde la que hay unas vistas preciosas. Me llevo muy buen recuerdo de allí porque conocimos a una pareja muy amable con la que pasamos un rato de lo más agradable mientras nos explicaban toda la historia y datos de interés del lugar.
Cerca de aquí, Sciacca goza de una fachada marítima que es considerada como una de las más bellas de la isla. Algunas de sus casas están pintadas en un rojo chillón. Es famosa por su producción de cerámica y alhajas de coral.

Ragusa nos pareció una ciudad encantadora y es Patrimonio de la Humanidad. La zona antigua, llamada Ibla, está muy bien conservada y es un auténtico laberinto. Se desmoronó en el siglo XVII por un devastador terremoto y fue reconstruida al más puro estilo siciliano.

Palermo, la capital, me gustó pero es más grande e impersonal que otras ciudades. Sin duda lo más interesante es la parte antigua. Es muy curioso que la catedral se empezara a construir sobre una antigua mezquita que a su vez había sido levantada sobre una capilla y a la que finalmente se le añadieron partes góticas. Todo ello le otorga una apariencia única y particular.
Mientras paseas te das cuenta de que sus calles están plagadas de iglesias barrocas y de rincones históricos. La parte moderna era más normal y caótica, sobre todo en lo que a circulación se refiere.

Volcán Etna.
La Costa Tirrena que se extiende por el norte es fascinante y está llena de preciosas playas y pueblos pesqueros, especialmente Cefalú, que entre verdes colinas se encuentra delimitado por el mar y por una roca con forma de cabeza, de ahí su nombre. Sus callejuelas evocaban el medievo y en ella destaca el Duomo, de inspiración árabe-normanda. Es imprescindible hacer una parada aquí.

El Etna, al este, es uno de los volcanes más activos de Europa. Desde él, a 3300 m de altitud, podíamos divisar toda la isla. Subimos en teleférico para asomarnos a uno de sus cráteres. Fue muy emocionante porque estuvimos andando por el propio filo de la montaña; esto sumado al viento que había y al espacio tan reducido sobre el que nos movíamos hizo que me impresionara mucho. ¡Yo no pensé que fuera a subir a tanta altura...! De recuerdo me traje unas cuantas piedras de roca volcánica.

Las casas rurales en las que nos alojamos nos parecieron perfectas, creo que un hotel al uso es más impersonal. Además de preciosas eran muy tranquilas y familiares. El ambiente era diferente, más cercano.

Lo que quiero destacar de este viaje es sobre todo la gente. Me he quedado sorprendida de la amabilidad de los sicilianos, no pensaba que fueran así. Muestran un gran afán por explicarte y ayudarte si lo necesitas. No era casual, fueras donde fueras eran increíblemente complacientes.
He viajado bastante por el mundo y el contacto y la comunicación con sus habitantes a mí me influye mucho. Cuando llegas a un lugar como éste en el que te conquista la belleza de su geografía intrincada de montañas, volcanes y mar, y además, gozas de la gentileza de sus gentes, todo en su conjunto es lo que marca la diferencia y determina que te quede un buen recuerdo del viaje. Éste ha sido el caso y por ello me siento muy contenta de la experiencia que he vivido en esta histórica y encantadora isla italiana.
Isabel en la playa de Cefalú.









3 consejos para este viaje

1
GLOOGLE MAPS:
Imprescindible junto al cargador de móvil para el coche de alquiler.
2
CANNOLI:
Podrás encontrar los dulces más populares y apreciados de Sicilia en cualquier pastelería. ¡Deliciosos!
3
SAN VITO LO CAPO:
En esta ciudad podrás ser testigo de una increíble puesta de sol desde su bellísima playa.

Apunte del editor

Catenanuova es una localidad de la provincia de Enna que está a 173 m sobre el nivel del mar. Con 5090 habitantes, el 10 de Agosto de 1999 registró una temperatura de 48.5 grados, que en la actualidad es la más alta registrada en Europa.