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Vietnam
Gran tour de Indochina
"Con respecto a Vietnam teníamos la expectativa de conocer un país que había resistido una fuerte invasión y mucha curiosidad por su historia, plasmada en tantas películas emblemáticas. Los vietnamitas tienen ese orgullo especial de haber soportado guerras y se sienten identificados con su nación, les gusta su país. Uno rememora la historia de todo lo que ocurrió allí e impacta, pero el ambiente ya no es bélico, han hecho borrón y cuenta nueva."
DANIEL MORALES
50 años. Médico
TRES CANTOS
Viajó con Exoticca en Enero de 2017.

Cuando ves la Bahía de Halong percibes que es un lugar especial y que no hay dos en el mundo. Nunca decepciona


Mi mujer y yo hacemos por lo general dos viajes al año dentro de la península y un tercero de largo recorrido. Casi siempre cogemos las vacaciones entre Noviembre y Enero para huir del frío. Elegimos Indochina por este motivo además de por ser un destino exótico. A mí me llamaba mucho la atención Vietnam y a mi mujer Tailandia.

Con respecto a Vietnam teníamos la expectativa de conocer un país que había resistido una fuerte invasión y mucha curiosidad por su historia, plasmada en tantas películas emblemáticas. Comprobamos que el ambiente ya no es bélico. Yo pensaba que seguirían pensando en la guerra y los americanos, pero realmente no, creo que han hecho borrón y cuenta nueva y no quieren tener rencor. Ellos hablaban de que los soldados son meros instrumentos y que los gobernantes fueron realmente los enemigos de ese momento. Los vietnamitas tienen ese orgullo especial de haber soportado guerras y se sienten identificados con su nación, les gusta su país.
Hanoi está más aparcada en el tiempo y es menos moderno que la antigua Saigón. Es más tradicional, se respira todavía ambiente de pueblo y eso tiene mucho encanto. A nosotros nos agrada la vida más tranquila, por eso nos atrajo mucho esta urbe.
Ho Chi Minh también nos gustó, pero es una locura. Lo llamativo son las motos, habiendo muchas más que en otras ciudades del país. Cruzar las calles para los viandantes es una auténtica aventura. Los guías, que fueron excelentes, te indican que tienes que caminar despacio, con paso seguro y sin retroceder.

Daniel y su esposa en el Complejo Angkor en Camboya.
Fuimos a los túneles Cu Chi, los cuales fueron utilizados por las guerrillas como escondrijos y rutas de comunicación. Mi mujer se metió en ellos y le impresionaron mucho porque uno rememora la historia de todo lo que ocurrió allí e impacta bastante.
No somos mucho de monumentos, nos gusta más patear las calles, conocer a la gente, comprar en los mercaditos y comer en los restaurantes populares. Pero tengo que reconocer que el Mausoleo de Ho Chi Minh es impresionante y grandioso. Los guardias están pendientes de que nadie hable ni grite al pasar por allí. Lo manejan con mucho respeto y esto es algo que no se ve en Occidente, es cultural.
La Bahía de Halong es una maravilla. Impresiona mucho más que en las fotos porque en ellas parece que hubiera pocas islas y en realidad hay más de tres mil. Cuando estás allí y vas navegando por esas aguas en aquel barco tradicional y silencioso, percibes que es un lugar especial y que no hay dos en el mundo. Nunca decepciona.

A pesar de que como ya dije somos poco usuarios de templos y museos, nos gustó mucho estar en Angkor Wat en Camboya. Uno se pregunta cómo pudieron construir ese magnífico edificio en aquel tiempo. En la mayor parte de la construcción no utilizaron amalgama, simplemente piedra sobre piedra formando la estructura. Tiene millones de figuritas talladas de forma increíblemente precisa y meticulosa. Vale mucho la pena ir sobre todo muy de mañana o al atardecer porque es cuando más bonito se ve.

Parte del encanto del viaje son los guías. Los dos de Vietnam y el de Camboya fueron fantásticos y hablaban perfectamente el español, contestaban a todas nuestras preguntas y siempre tenían algo más que contar. Los de Tailandia eran más modernos y occidentalizados.

Con relación a Tailandia siempre escuchamos noticias sobre el país y se nota mucho que es el número uno de la zona para el turismo.
Bangkok es como si fuera Nueva York pero más apelotonado. Tiene innumerables edificios y mucha población viviendo en un espacio no tan extenso. Por donde quiera que mires hay rascacielos y el tráfico es intenso en los cuatro puntos cardinales. Por este motivo hay bastantes atascos, por lo que es conveniente utilizar el metro aéreo, aunque sólo cubre determinadas zonas. Es un poco caótico pero a mí me encantó porque no pensaba encontrar una ciudad tan moderna.
Guardaban seis meses de luto por la muerte del rey y no caminabas más de cien metros sin ver una imagen suya. Todos los hoteles tenían telas negras que cubrían gran parte de su frontal y el servicio vestía de negro riguroso. Los tailandeses siempre profesaron un gran respeto y lealtad al difunto monarca.
Daniel en Phuket Town.
Fuimos a cenar a la Torre Baiyoke, el edificio más alto del país. Es el único que tiene un mirador que gira 360 grados, de esta forma puedes tener una panorámica total de la capital. Por la noche las vistas son muy bonitas con todas las luces, pero recomiendo más ir a comer para verlo de día.
También fuimos al mercado flotante. Navegamos en una barca en cuyo extremo remaba el típico muchacho que se ve en los documentales. Fuimos disfrutando del bullicio del lugar, hay montón de cosas en las que fijarse, todo lo que se te pueda ocurrir.

El norte de Tailandia es muy diferente a la capital. Es la parte más rural del país. Chiang Mai fue lo que más nos gustó. Bajamos el río en una balsa de bambú. Fue un paseo muy bonito.También asistimos a una cena Khantoke en la que degustamos la verdadera comida Thai mientras nos deleitaban con representaciones tradicionales de varias regiones que mostraban historias de combates entre otras muchas.
Phuket está bien. Había muchísimas playas llenas de gente y en el pueblecito de al lado gran ambiente y vida nocturna. A nosotros nos gustaban más las zonas tranquilas y descubrimos unas calas preciosas y pequeñitas cerca del hotel. También fuimos a Phuket Town y allí cogimos un ferry que nos llevó a las islas Phi Phi. Estaban abarrotadas de jóvenes y el paisaje era espectacular.
Otro día le dijimos a un taxista que nos llevara a los sitios que quisiera. Nos llevó a ver tres cascadas preciosas y nos bañamos allí. Nos encantó. Al tercer día de quedar con él nos enseñó su casa y nos presentó a su familia. Fue muy hospitalario.

De los veintiséis días que estuvimos de viaje, veinte nos dimos un masaje. Nos recorríamos las calles por las tardes y antes de volver al hotel entrábamos en un centro de masaje y nos dejaban como nuevos, después dormíamos relajados y tranquilos. Utilizan los codos, las rodillas y los talones. Ponen un pie a la altura de tu cadera y con el talón del otro te presionan la espalda en los músculos circundantes de los omóplatos. Son unos masajes muy fuertes y enérgicos y a pesar de esto resultaba curioso observar que la mayoría de los profesionales eran chicas delgadas.

Fuimos a una peluquería a cortarnos el pelo y las mujeres que nos atendieron fueron muy amables. También estuvimos en las playas abatidas por el tsunami y una chica nos contó cómo sobrevivió embarazada de gemelos a esa devastadora experiencia, una historia conmovedora.

Sin duda lo mejor ha sido la gente. No hay que ir con temores, sino dejarse llevar porque son honrados. Son muy amables y muestran un gran respeto por los demás. He pasado ratos muy agradables y me he reído mucho con ellos. A pesar de no saber inglés, era capaz de conversar a través del lenguaje no verbal. Nuestro idioma es muy diferente al suyo, pero creo que cuando se mira de frente a los ojos de las personas, te entiendes con la comunicación universal de la sonrisa, la mirada, los gestos…la mejor forma de llegar al corazón.
Patong Beach.

3 consejos para este viaje

1
TORRE BAIYOKE DE BANGKOK:
Puedes ir a comer o cenar para disfrutar de las magníficas vistas de la ciudad.
2
ROPA:
No llenes la maleta porque siempre cometemos el error de llevar ropa de sobra. Es importante que te cubras la cabeza para protegerte del sol.
3
MASAJE THAI:
Aprovecha para darte todos los que quieras porque son baratísimos.

Apunte del editor

Vietnam es el décimotercer país más poblado del mundo con 90 millones de habitantes. Formó parte de China hasta el 938 d. C. "Viet" era el nombre que los chinos daban a la gente que vivía en esa región y Nam significa Sur. Así que Viet Nam significa "la gente del sur". La República Socialista de Vietnam está gobernada por un partido único, el Partido Comunista de Vietnam.