¿Qué son los Incas y cuál es su cultura? | Qué hay que saber

cultura inca

El asentamiento principal de la cultura inca fue Cuzco, centro de esta civilización, que vivió en los territorios de Sudamérica desde el siglo XIII hasta que, ya en el XVI, Francisco Pizarro llegó a sus costas. 

En el Imperio Inca se hablaba un idioma propio, el quechua, que era compartido por diez millones de habitantes. Una población sin duda muy amplia teniendo en cuenta la época. Claro, que hablamos de una de las civilizaciones más importantes del momento. Tú puedes descubrirla gracias a nuestros viajes a Sudamérica, pero aquí te dejamos algunos datos para que la conozcas mejor.

¿Qué países formaban el antiguo Imperio Inca?

La cultura inca se desarrolló alrededor de su núcleo principal: Cuzco, en lo que hoy conocemos como Perú. Pero el imperio llegó a ocupar también Colombia, Ecuador, Bolivia y el norte de Chile y Argentina. En total, el Imperio Inca llegó a tener más de 4000 kilómetros cuadrados.

Algunas de sus ciudades principales, además de la mencionada Cuzco, fueron Sacsayhuamán, Kenko, Tipón, Ollantaytambo y Machu Pichu.

La cultura inca: características

Para tener una idea aproximada de las características del Imperio Inca y su cultura, es necesario saber que se trataba de una civilización politeísta; es decir, creían en más de un dios. La mayoría de ellos relacionados con la luna, el sol y diversos fenómenos naturales. 

Como todos los imperios a lo largo de la historia, la cultura inca basó su prosperidad en la esclavitud: empleaban a los prisioneros de guerra como mano de obra esclava. Una mano de obra dedicada a la construcción pero, sobre todo, a la agricultura, que era la base principal de su economía. También desarrollaron la agricultura, aunque en menos medida.

El Imperio se regía por un monarca absoluto o emperador, el Sapa Inca

Aunque su núcleo principal se encontraba en Perú, se expandieron por un gran territorio, en el que construyeron grandes rutas y vías de comunicación. En parte gracias a su ejército, que disponía de una gran cantidad de armamento y tecnología avanzada para la época.

Su imperio se comunicaba por extensas rutas a lo largo y ancho de sus territorios.

Además de hacer la guerra y ampliar su territorio, la cultura inca se dedicaba al arte. Eran grandes arquitectos, como demuestran los edificios de Machu Picchu, entre otros. También esculpían, trabajaban la cerámica, eran buenos músicos, bailaban y escribían. 

Pirámide social en la cultura inca

La organización social del Imperio Inca estaba fuertemente jerarquizada. En la cúspide de la pirámide se encontraba la familia real, a cuya cabeza estaba el Sapa Inca. El cargo no era hereditario, sino que al monarca se le elegía teniendo en consideración su catadura moral y sus capacidades físicas. Las mismas se determinaban mediante la práctica de ciertos rituales en los que se demostraban la fortaleza y el valor. A pesar de ello, se consideraba que su poder era sagrado y solo respondía ante los dioses. 

En segundo lugar se encontraba la nobleza, formada por sacerdotes, funcionarios del estado y algunas familias privilegiadas. 

En un estrato ligeramente inferior estaban los curacas, compuesta por autoridades y cargos de la administración de los estados locales. Tenían la calificación de nobles, pero menos importantes que los anteriores. Ejercían las funciones de consejeros y jueces y también realizaban determinadas ceremonias y rituales. 

Los artesanos, mercaderes, pescadores, pastores y sirvientes formaban la clase social denominada pueblo. Se trataba del grueso de la población, las personas más humildes. Por debajo de ellas solo se encontraban los esclavos.

La religión inca, uno de sus rasgos culturales más importantes

Si hay algo que nos llama la atención de las civilizaciones antiguas es su religión. Quizá porque los avances científicos hacen que las veamos como un conjunto de supersticiones ingenuas. Sin embargo, para las culturas que veneraban a los antiguos dioses, su poder y existencia eran tan reales que llegaban a regir la vida pública y privada.

En la cultura inca se practicaba una religión politeísta. Los incas creían en varios dioses relacionados con los cuerpos solares y los fenómenos naturales. Los incas veneraban al dios sol, Inti, a la diosa tierra, Pachamama, al dios del rayo, Illapa y también a los ríos o las montañas. El dios principal de los incas era Viracocha, el creador. 

Además, la religión inca no creía solo en dos mundos, sino que contemplaba la existencia de tres:  el superior, el inferior y el medio. 

La religión inca tenía asociada una institución sacerdotal a cuya cabeza se encontraba el Willaq-Uma o sumo sacerdote, que aconsejaba al Sapa Inca, supervisaba las funciones religiosas del imperio y presidía las ceremonias más importantes. 

Puedes contemplar restos de la cultura Inca en Perú, por supuesto, pero también en lugares como Colombia, Ecuador, Bolivia y el norte de Chile y Argentina. ¿Te los vas a perder?

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